¿Tiene “precio” la vida humana? Parece que sí . Efectivamente es lo que estamos viendo desde hace unos años: el coste-beneficio adecuado a la enfermedad y a la vida de una persona, la productividad en los hospitales.
Considero que hay que poner orden y lógica en los tratamientos, pero no según un criterio económico, sino siempre según un criterio ético. Los principios de la Bioética son varios, pero los dos primeros (beneficencia y autonomía) no consideran el coste del tratamiento. Siempre se debe procurar hacer bien y proteger al paciente, con su conocimiento. Creo que no se deben perder de vista nunca. El médico está para curar si puede, y —si no puede- para ayudar, para paliar en lo posible el sufrimiento físico y psíquico, y acompañar hasta el final .
En la sociedad actual debemos recuperar el sentido de la Medicina. Poner un precio a la vida de un ser humano es imposible, porque no tiene precio .
